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Cosmos: A Spacetime Odyssey, la secuela de Cosmos, el 10 de marzo de 2014…

Carl Sagan

Carl Sagan

28 de Septiembre de 1980, se estrena en televisión una nueva serie documental dirigida y presentada por Carl Sagan: Cosmos, un viaje personal. ¿Quien iba a saber que con esa serie habría un antes y un después en la divulgación científica? Si la visualizamos hoy en día, seguimos estamos ante una de las mejores obras audiovisuales llevada a cabo por uno de los mejores divulgadores científicos que han existido. Un divulgador que supo acercar la ciencia a muchos profanos, donde en únicamente 13 episodios de una hora cada uno, consiguió atraer a más de 500 millones de personas que siguieron la serie. WhatsApp es la aplicación móvil más instalada y apenas llega a esos 500 millones, y juega con 20 años de ventaja…

“El cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez..”, así empieza el gran viaje personal que nos permitió realizar esta obra maestra, obra bien conocida por cualquier apasionado de la ciencia, ya que aunque se ha asociado a astronomía, la serie toca diversos ámbitos científicos a cada cual más intrigante y apasionante,  y es que si eres una persona con inquietudes científicas, Cosmos es a nosotros lo que la biblia a los creyentes.

Pueden si lo desean, leer las miles de opiniones sobre esta gran serie, pero sin duda, lo mejor en lo que pueden invertir su tiempo es en revisualizarla, o visualizarla por primera vez, y con este fin les adjunto a continuación un link al primer episodio, desde el cual, si lo desean, que créanme cuando les digo que lo desearán, pueden continuar viendo el resto de episodios.

Pues bien, si como hemos mencionado Cosmos es la biblia de cualquier científico pasional, estamos ante la inminente llegada del nuevo testamento, Cosmos: A Spacetime Odyssey, la secuela de Cosmos, que se estrenará el 10 de marzo de 2014, ¡mañana! Neil deGrasse Tyson sustituirá a Sagan, y estoy seguro de que realizará un fascinante trabajo porque Tyson no es un científico más, fue discípulo del mismísimo Sagan, un honor que pocos pueden mencionar, aunque en cierto sentido hay más de 500 millones de discípulos, a los que Sagan entregó gran parte de su conocimiento.  La nueva serie documental constará de 13 episodios y será responsabilidad del equipo de colaboradores de Sagan, con Ann Druyan (viuda de Sagan) como productora ejecutiva y guionista, el astrónomo Steven Soter como coguionista y a  Seth MacFarlane (Padre de Familia) como productor ejecutivo.

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Neil deGrasse Tyson

Siempre se ha dicho que lo más sorprendente de la antigua Cosmos fueron sus novedosos efectos especiales, pero personalmente disiento de esa opinión. El arte narrativo y la belleza para explicar la ciencia que poseía Sagan, hizo algo que muy pocos han conseguido (Punset no está entre ellos) : Hacer de la ciencia algo interesante para todo el mundo. Hoy en día no hay problema alguno para conseguir espectadores en un Barça – Madrid , pero solo hace falta ver la cantidad de documentales y las horas en las que son emitidos…la hora de la siesta. ¿Será Neil deGrasse Tyson capaz de emular a su maestro Sagan? Estoy seguro de que al menos lo intentará, su primer objetivo seguro que será no mancillar el nombre de la serie que su querido maestro creó.

Personalmente creó que la inminente nueva versión de Cosmos no defraudará a nadie, han elegido un camino que gustará tanto a profanos como a los que ya conocen la materia a disfrutar. Por lo visto, los efectos audiovisuales serán sorprendentes, y eso gusta a quien sabe que es un púlsar y a quien no. A quien lo sabe porque le encantará ver representaciones fidedignas de como es eso que le maravilla, y a quien no lo sabe porque directamente se quedará boquiabierto al conocer que estructuras de tal belleza existen lejos de nuestro pequeño planeta.

A continuación les adjunto los trailers que han ido saliendo para promocionar esta nueva Cosmos, y les obligo moralmente a apoyar esta nueva creación, que ya es hora de que se invierta tiempo y dinero en hacer ciencia, y menos en programas sensacionalistas o partidos de fútbol, si queremos mostrar algo de validez como especie inteligente, esta nueva Cosmos debe ser, al menos, igualmente apoyada como su precursora, aunque sea por hacer un homenaje a un gran hombre, Carl Sagan, al que muchos de nosotros debemos gran parte de nuestra visión del Universo actualmente.

Todos los canales españoles de Fox -National Geographic Channel, Fox, FoxCrime, Nat Geo Wild y Viajar- emitirán simultáneamente el 10 de marzo, a las 23 horas, el primer episodio del nuevo Cosmos, serie conducida por el astrofísico Neil deGrasse Tyson. El segundo episodio, y los once restantes, se emitirán ya sólo en National Geographic Channel los lunes a las 23.30 horas. El estreno del nuevo Cosmos será simultáneo en 180 países y 48 idiomas. ¿Se lo van a  perder? ScyKness desde luego no, y si se lo pierden, ya nos ocuparemos desde aquí con tentarles a verlo, lo cual, si están leyendo este científico blog, estoy seguro de que no hará falta. ¡Confiamos en ustedes!

Maravillas Celestiales: Las Galaxias

Hay más estrellas en el Universo que granos de arena en todas las playas del planeta Tierra.

Una Galaxia, en mi opinión, diría que es la estructura más grande que es capaz de albergar el Universo. Gigantes silenciosos de múltiples tamaños, colores y morfologías que se encuentran aparentemente inmóviles en el tejido espacio-temporal.

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Vía Láctea, vista desde arriba. Morfología Espiral Barrada.

Sin embargo, si se deja que transcurra un intervalo de tiempo considerable, se puede observar cómo pueden llegar a variar en tamaño,  morfología y contenido. Y es que estas estructuras contienen en su interior materia y energía. En concreto, están constituidas por un vasto número de estrellas, planetas, satélites naturales, polvo, gas interestelar, materia oscura y, tal vez, energía oscura.

Todas estas estructuras presentes en estos colosos se encuentran unidas por la gravedad, de modo que los satélites naturales se hallan gravitacionalmente unidos a los planetas. Éstos se pueden hallar (o no) orbitando su estrella anfitriona (cabe destacar que existen sistemas estelares binarios, en los que hay dos estrellas y planetas orbitándolas), de múltiples tamaños y formas, dando lugar a los sistemas solares. Dichos sistemas solares se sienten atraídos todos por la gravedad presente en el núcleo galáctico.

Y es que en dicho núcleo suele haber, en la mayoría de los casos, un agujero negro. Los agujeros negros son estructuras materiales con un poder gravitacional tan fuerte que ni la propia luz puede escapar de éstos. Todo lo que entra, es aniquilado y el tiempo se reduce a 0 cuando el objeto colisiona con su superficie.

Pero, ¿Cómo es posible que se observe en el centro de la galaxia un núcleo muy brillante? ¿Acaso no he mencionado que el gran agujero negro que la gobierna no deja escapar la luz?

El motivo por el que los núcleos galácticos son tan brillantes es debido a que en dicha zona se arremolinan múltiples tipos de estrellas, de manera que la concentración estelar va en aumento a medida que nos acercamos a éste. Además, os debéis de imaginar que las estrellas no van en línea recta como si fuese un juego de billar hacia el agujero negro, sino que proceden de diferentes direcciones de la galaxia y, por ello, forman núcleos más o menos esféricos, algunos con forma de cacahuete, en el que se observan como dos esferas luminosas.

También puede suceder que estos imponentes monstruos devoradores de material galáctico dejen de alimentarse durante un tiempo, debido a que el flujo de materiales todavía se encuentre distante del núcleo y, por ende, éste no muestre actividad. Sin embargo, es cuestión de tiempo que los materiales lleguen a éste, del mismo modo en que es cuestión de tiempo que una piedra lanzada a una cierta distancia al cielo vuelva a caer.

Referente a la morfología de las galaxias, existe una gran variedad. Por poner unas cuantas, mencionaré que las hay elípticas, lenticulares, barradas y espirales barradas o intermedias, entre otras.  Nuestra galaxia, la Vía Láctea, es una galaxia en espiral barrada. Su diámetro es de unos 100.000 años luz y nuestro Sistema Solar se encuentra a unos 27.700 años luz del núcleo galáctico.

Se estima que la Vía Láctea posee entre 200 y 400 mil millones de estrellas, y no es precisamente la más grande registrada en el Universo conocido (ni mucho menos). En otra entrada espero comentar las diferencias de tamaño entre estas.

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Cada punto representa una galaxia. En esta imagen, hay más de 10.000. Imaginen cuántas fotos como esta harían falta para llegar a 144 mil millones de galaxias.

A continuación, les mostraré la introducción de la famosa película Contact, basada en una novela de ciencia ficción del astrofísico y divulgador científico Carl Sagan. Me fascinó la película, os la recomiendo. En la introducción se observan múltiples estructuras. Las últimas que aparecen son las galaxias. Fíjense en la gran variedad y formas que hay. Su número no es una exageración en el rodaje de la película (de hecho, en cuanto al número representado, se quedan muy cortos), puesto que se estima que existen unas 144 mil millones de galaxias en el Universo. Sí, no es una exageración, de hecho, se espera que la cifra vaya en aumento…

Espero que hayan disfrutado de la entrada. Cualquier comentario, como siempre, será bienvenido.

Un saludo,

Adrián Ch.

Una imagen inolvidable

“El cosmos está constituido por todo lo que es, todo lo que ha sido o lo que será. La contemplación del cosmos nos perturba. Sentimos un hormigueo en la espina dorsal, un nudo en la garganta, una vaga sensación, como si fuera un recuerdo lejano, de que nos precipitamos desde el vacío”

Así comenzaba el primer capítulo de la célebre serie Cosmos: un viaje personal, del astrofísico y divulgador científico Carl Sagan. ¡Qué palabras más profundas para empezar una maravillosa serie constituida por 13 capítulos!

En esta entrada me gustaría hacer especial mención de la relación mental entre esta celebridad y yo, así como también dar a conocer cómo la perseverancia en mí me cambió por completo. Pero, de momento, no sabéis a qué me estoy refiriendo. Esperen, observen y verán.

Hace unos 6 años, en el instituto, en la asignatura “ciencias para el mundo contemporáneo”, mi profesora se dispuso a enseñarnos algo de cosmología. Por aquel entonces, yo ya tenía mucho más conocimiento del que se me brindó. En una clase a oscuras, solamente iluminada por un proyector y con mis compañeros sentados a mí alrededor, íbamos observando diferentes objetos celestes. Primero estaban los planetas y sus respectivas lunas, que orbitaban alrededor de éstos y que, a su vez, todos los cuerpos orbitaban alrededor de una estructura esférica mucho mayor, nuestro Sol.

A continuación, venían las hermosas nebulosas, maravillas celestiales con figuras caprichosas fruto del estruendo inaudible de una estrella moribunda. Finalmente, aparecían las galaxias, representadas una por una. Hasta allí todo bien, pero yo intuía que la función no iba a acabar allí. Lo próximo fue un compendio de más de 10.000 galaxias en una sola diapositiva. Acto seguido, una lágrima se deslizó por mi mejilla. ¿Qué me estaba ocurriendo? ¿Tan bellas eran esas galaxias cuyas fotos no eran de una calidad excepcional? “Yo en aquel momento, no vi galaxias, solamente vi vida, y a gran escala. Esa lágrima era la impotencia materializada, la transformación de un sentimiento en algo tangible”.

Suelo pensar que los seres humanos, ni estamos solos, ni nunca lo hemos estado. Desde que en mi niñez escudriñaba y me interesaba por la astronomía, hasta ahora, nunca lo he puesto en duda. Para darle una perspectiva diferente y, de paso, soñar un poco (que observo que es un bien escaso), os ofreceré una nueva visión.

Se cree que el universo posee unos 13.800 millones de años. Nuevos descubrimientos afirman que las primeras galaxias se formaron hace unos 12.800 m.a., sólo 1.000 m.a. después de la formación del universo! Sin embargo, nuestro sistema solar se formó 9.000 m.a. después del Big Bang. Si en nuestra galaxia existe vida y, además, inteligente, aun suponiendo que sólo nosotros somos los únicos y pensando en que sólo una de esas galaxias que se formó 1.000 m.a. tuviese por aquel entonces un planeta con vida, si hace 9.000 m.a. se formó vida en alguno de éstos y ésta todavía permanece hasta nuestros días y, más aún, en alguno de esos planetas de alguna de esas galaxias se formó vida inteligente, y ésta ha sobrevivido hasta ahora, una infinidad de cuestiones surcan mi mente, como por ejemplo: ¿cómo debe ser? ¿En qué deben de estar ocupados? ¿Son capaces de visitar otros mundos? ¿Cuál habrá sido la naturaleza de esos contactos? ¿Establecen relaciones de amistad o de hostilidad? ¿Podrían haber venido con sus naves y haber registrado la formación de la historia de todo nuestro sistema solar? ¿O únicamente nuestra esfera azul? ¿Os parece excesivo grabar tanto tiempo? Y nuestros dispositivos de almacenaje de información…¿Recordáis cuando una gran máquina ocupaba un enorme espacio físico pero no almacenaba apenas información? Y ahora, los dispositivos son cada vez más pequeños y almacenan muchos más datos. ¿Os imagináis que un buen día una civilización extraterrestre se presente delante de nosotros y nos ofrezca la historia de lo acontecido en todo nuestro sistema solar?

Tanto hemos hecho nosotros, y en tan poco tiempo… No puedo ni imaginarme de qué sería capaz una civilización tan sólo 1 m.a. más avanzada que nosotros, y me parece que estoy poniendo una cifra extraordinariamente pequeña, ya que en el universo, no se barajan escalas temporales tan pequeñas. Pienso que cualquier cosa que encontremos está extraordinariamente más avanzada que nosotros o extraordinariamente más primitiva que nosotros (refiriéndome al conocimiento). La verdadera lotería, en mi opinión, sería hallar alguna que fuese similar en términos de desarrollo. Y ahora, dejando de soñar, toca poner los pies en Tierra y comentar la relevancia que tuvo en mí aquel día de clase.

Finalizada la presentación, hubo un enorme ruido de sillas en la sala (ya que tocó el timbre y tocaba cambio de clase) y escuché, ¡de milagro!, que la profesora citaba el siguiente nombre: Carl Sagan.

Acabadas las clases, me dirigí hacia mi casa, abrí el ordenador y puse su nombre, puesto que quería saber quién era ese señor. Una vez empecé a saber de él, me quise interesar todavía más, y os puedo asegurar que lo que me aportó fue una grata e innovadora visión del mundo. Desde entonces, se enriquecería mi perspectiva de todo aquello que me rodea. Nada volvería a ser lo mismo.

A día de hoy, doy las gracias por no haber pasado olímpicamente de este señor. Mi interés, mi curiosidad y mi perseverancia, así como un considerable toque externo de fortuna, hicieron que me interesase todavía más por el mundo que me rodeaba. Si no hubiese escuchado ese nombre, si se me hubiese pasado por alto, quizás a día de hoy no sabría nada de él. Me pregunto cuántas personas habrá, que no conozca, y que me puedan aportar un sentimiento y unos valores con tanta fortaleza como la que él me aportó. Esta ha sido mi lección de hoy. Espero que os haya gustado.

Un cordial saludo,

Adrián Ch.

“Somos polvo de estrellas”

Seguro que habéis escuchado esa frase alguna vez. Hoy, en ScyKness, os vamos a explicar, de una manera simple, el motivo de esta frase, y de paso vamos a hacer una introducción a la astronomía , un tema que nos gusta mucho, realmente interesante.

Carl Sagan

Carl Sagan, creador de la famosa frase

Queremos indicar antes de todo, que dicha frase fue enunciada por el mítico Carl Sagan, sin duda el mayor divulgador científico del que se puede hablar.

Quizá. una de las cosas que más asombran cuando se descubren, es el hecho de que TODO, absolutamente TODO, es polvo de estrellas. ¿Cómo es posible? Realmente, la respuesta es sencilla:

Todo comenzó con la gran explosión que todos conocemos, el “Big Bang“, en la cual un punto diminuto que concentraba una energía demasiado abismal, comenzó su expansión hace ya mucho tiempo, y que a día de hoy, continua expandiéndose, formando el Universo.

Tras esa explosión, la única materia que existía eran átomos, átomos del elemento más simple y básico, el hidrógeno. Como bien sabemos, hoy en día hay muchísimos más elementos, pero…¿cómo se formaron?

3Gracias a las estrellas, y es que, cuando se forma una estrella, esta comienza a quemar el combustible del que dispone, es decir, hidrógeno,  mediante unas reacciones de fusión. Esta fusión es la que permite la disipación de enormes cantidades de energía (radiación). En realidad, ya lo hemos dicho todo, fusión. Primero se fusiona el hidrógeno, que da lugar a helio, y la estrella continúa quemando el hidrógeno hasta que este, simplemente, se va acabando. Cuando el hidrógeno se está acabando, la estrella hace un “parón”, en la liberación de energía  hasta que se reanuda y comienza la fusión de helio e hidrógeno  dando lugar a litio, y así sucesivamente formando metales ligeros. El helio puede fusionar a carbono, el carbono junto con el helio al oxigeno, y así, a medida que la temperatura aumenta y el tiempo pasa, se pueden formar elementos pesados como silicio, níquel, magnesio, hierro…hierro. El hierro es la estrella lo que la apoptosis a la célula. La fusión de átomos de hierro no libera energía, y tras un proceso algo “complejo”, que ya explicaremos otro día, la estrella termina por explotar, en el proceso conocido como “supernova“.

Representación de una supernova

Representación de una supernova

Esta explosión provoca una onda expansiva (para entendernos) en la que se irradia y dispersa polvo estelar, que contiene los elementos que la estrella había formado. “El fenix resurge de sus cenizas” . ¿Resurge? Sí, y no, y es que ese polvo estelar disperso, provoca la creación de nuevas zonas donde habrá una gran concentración de elementos y polvo, zonas conocidas como “nebulosas“. En estas nebulosas, se crearan estrellas, que algún día explotaran, y continuaran con el ciclo.

En algún momento, la materia, proveniente de estrellas, se agrupa y condensa alrededor de otras estrellas, y se forman los planetas, en los cuales, se puede llegar a formar lo que conocemos como “vida“.

Es momento de que salgáis a la calle a dar un paseo, y observéis vuestro entorno, y penséis que TODO, absolutamente TODO lo que veis, es polvo de estrellas. ¿Bonito verdad?

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