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¿Se alimenta el cáncer de azúcar? Desmontemos ese mito.

El otro día leí una de esas entradas virales que comparte “I fucking love science” en las que hablaban de un par de mitos sobre el cáncer. La forma en la que se desmontaba el mito de que el cáncer se alimenta de azúcar me gustó mucho y parto de ese post añadiendo todo aquello que pueda aportar para traerlo a ScyKness. Entrada en la que me baso, de Oliver Childs en Cancer Research UK.

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La idea de que el cáncer se alimenta de azúcar está muy extendida y no es difícil encontrarse en tu círculo de conocidos más cercano el típico que sin evidencia alguna achaca el incremento en las tasas de cáncer al abuso de azúcar en la dieta.

Azucar-trsp¿De donde viene el mito? Pues como todos aquellos, de la ignorancia de la población general frente a temas medianamente complejos como el de la alimentación, y del engaño de aquellos que promueven los mitos, que se basan en lógicas confusas y en medias verdades (o medias mentiras) para causar impacto de forma sensacionalista en aquellos que les escuchan.

Llamamos azúcar de forma común a moléculas simples de azúcares como puede ser una molécula de glucosa o fructosa.  El azúcar blanco que todos conocemos y que tanto se usa hoy en día se llama sacarosa, y no es más que la unión de dos moléculas de glucosa. Otros azúcares o edulcorantes son combinaciones de glucosa con fructosa o con otro tipo de monosacáridos (la glucosa, fructosa y galactosa lo son, moléculas sencillas que no se descomponen en moléculas más simples).

Todos los azúcares son carbohidratos, moléculas formadas por carbón, hidrógeno y oxigeno. La diferencia es que existen carbohidratos de absorción rápida, como los azúcares sencillos mencionados, que al ser tan simples no tardan nada en absorberse y utilizarse. Por otro lado, todos esos carbohidratos no azúcares (así se indican en las etiquetas alimentarias) al ser más complejos deben hidrolizarse en azúcares sencillos, eso hace que su índice glucémico sea menor, es decir, que tardan más tiempo en pasar desde que se ingieren al torrente sanguíneo, permitiendo una absorción más lenta y un mejor aprovechamiento.

Si bien es cierto que en general es más recomendable consumir carbohidratos que no sean azúcares, vamos a ver como al cáncer realmente le da igual, son células y van a usar cualquier molécula que les pueda ser útil para obtener energía y nutrientes, no son selectivas, usarán carbohidratos, tanto aquellos que ya vienen directamente en forma de glucosa o fructosa (provenientes de la Coca-Cola, por ejemplo) como aquellos más complejos como los de pan, que aunque pasen por más procesos, seguirán finalmente convirtiéndose en glucosa y fructosa.

Es decir, las células, cancerígenas o no, usarán energía, normalmente azúcares (la molécula preferida por cualquier célula), aunque pueden usar otras como por ejemplo ácidos grasos. El mito también es arraigado por la engañosa lógica de que las células cancerígenas, al tener que dividirse de forma continua, necesitan más energía que las demás. Eso es técnicamente cierto, pero si no nos alimentamos para matar a las células cancerígenas, comenzaremos a usar nuestras reservas energéticas, grasa y proteínas, y tened por seguro que las células cancerígenas también lo usarán. No es una solución.

Si se ha demostrado que las mutaciones que transforman a una célula normal en cancerígenas acaban provocando cambios en el metabolismo que hace que su metabolismo energético sea diferente al de las células sanas, eso se está usando en investigación para el desarrollo de un fármaco conocido como DCA. Esta molécula se basa en que las células cancerígenas, al necesitar más energía, pueden bypassear (saltarse, atajar), el ciclo del Krebs (la ruta usual de obtención de energía) y usar la glucólisis, que se da en el citoplasma en lugar de en la mitocondria como el ciclo de Krebs, y que permite directamente la utilización de glucosa para obtener ATP, sin los pasos intermedios del ciclo de Krebs.

ATP

El DCA activa la mitocondria de las células cancerígenas haciendo que la glucosa vaya al ciclo de Krebs y no se produzca glucólisis. Esto provoca un déficit energético en la célula cancerígena que la puede llevar a parar de dividirse y morir. A las células normales, como la mitocondria ya está activa, parece no afectarles. Pero esta molécula está en procesos de investigación para su uso contra el cáncer, promete, sí, pero como tantas otras moléculas que finalmente resultan menos prometedoras cuando se prueban in vivo con la complejidad de un organismo como factor, solo queda esperar y apoyar la investigación en todos los campos que puedan aportar algo.

Pero volviendo al tema, el azúcar no es el problema, nuestras células no eligen que combustible usar para sobrevivir, prefieren el azúcar por su simplicidad, pero usarán cualquier molécula que pueda darles energía. Y no, el azúcar no es la causa del cáncer, la causa del cáncer son mutaciones que por un infortunio afectan a genes claves en la replicación celular haciendo que la célula mutada se divida mucho más rápido de lo que debería. El azúcar no produce mutaciones. Su ingesta no es la causa ni su no ingesta la cura.6604554f2

No vamos a negar, ni se puede negar, que una alimentación sana puede ayudar a reducir las probabilidades de que un cáncer aparezca, porque se puede reducir el nivel de moléculas oxidantes que si pueden causar mutaciones en las células, puede reducirse la ingesta de carcinógenos (moléculas con capacidad de causar mutaciones), también puede incrementarse la ingesta de antioxidantes y anticarcinógenos. Pero la dieta debe estar basada en ciencia y fundamentada en investigaciones sobre todas las rutas metabólicas asociadas a nutrientes, no de la simplicidad de decir que el azúcar es malo porque es refinado e industrial.

¿Un resumen de una dieta sana? La fruta, la verdura, la fibra, la carne blanca y el pescado es bueno. El exceso de grasa, de azúcar, de sal, el exceso de carne roja y de alcohol es malo. Si, todo en exceso es malo, la clave está en el equilibrio. Ni el azúcar, ni la grasa, ni la sal, son malas, su abuso sí. En el artículo mencionado en el primer párrafo mencionan dos artículos rigurosos donde se habla sobre el impacto de la dieta en el origen del cáncer y de que se debe tratar de comer mientras estás recibiendo tratamiento oncológico. Los recomiendo.

Resumiendo este complejísimo tema…el cáncer es una enfermedad compleja y multifactorial, así como poligénica. Muchos genes y muchos factores influyen en su origen y desarrollo. No debemos caer en los engaños de vendedores de humos. Si tras muchos años de investigación dedicada a esta enfermedad aún no se conoce todo sobre ella, tened por seguro que el el azúcar no es el problema ni la solución.

Existen muchos mitos sobre esta enfermedad que trataremos, pero todos funcionan igual: Una afirmación extremadamente simple que promete curar el cáncer. Todas basadas en la ignorancia (comprensible) de la población general frente a temas complejos como la biología. Todas basadas en el sensacionalismo. Todas basadas en la esperanza de todos nosotros de encontrar la solución a esta dura enfermedad…

La diferencia es que algunos buscamos la solución a través de la ciencia y de la evidencia, de experimentación y rigor. Otros lo hacen a través del sensacionalismo y el engaño, y contra eso, tolerancia cero.

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